miércoles, 11 de marzo de 2015

Fabricar una red. 1




Las redes son un MUST dentro de los juguetes para loros. No son comunes, y seguramente no a muchos se nos había ocurrido fabricar una, pero he aquí un par de puntos a favor que nos hará decantarnos por tejer una cuanto antes.
  • Puede ser colgada dentro o fuera de la jaula (una lámpara, una silla, etc) para que nuestros amiguitos alados se entretengan trepando por ella.
  • Están repletas de nudos. Nudos que a nuestras aves les encanta deshacer.
  • Es un complemento ideal para incorporar a un parque de juegos.
  • Se pueden colgar infinidad de cosas en ella como tapones, argollas, cuentas de madera, etc.

Si esto no fuera suficiente, además fabricar una red es bastante sencillo y barato. ¿Cuál es tu excusa para no intentarlo?



Para fabricar este juguete, el Gatopornis utilizó:
  • Tres pares de cordones de zapatos, o cuerda sisal fina.



    Nota: para loros grandes se recomienda usar cuerda de grosor medio en lugar de cordones de zapato (puedes adquirirla en una ferretería o un bazar) o cuerda sisal gruesa.
  • Cuentas de colores, tapones de plástico, cascabeles, o cualquier elemento decorativo (opcional).


Fabricación:

1.  Toma uno de los cordones de los zapatos. Ata cada extremo del mismo a un par de sillas para que quede bien tenso.Esta será la base para tu red. Lo llamaremos CORDÓN BASE.


2. El resto de los cordones te servirán para ir tejiendo la red. Para ello, primero coge un cordón cualquiera y dóblalo por la mitad. Luego pasa el ojal por detrás del cordón que tienes atado en la silla, el CORDÓN BASE, como muestra la foto.


3. Con la otra mano toma las puntas sueltas del cordón y pásalas por delante del CORDÓN BASE, hasta meterlas dentro del ojal.


4. Tira de las puntas y cierra el ojal en torno al CORDÓN BASE. Aprieta bien este nudo y deja caer las puntas hacia abajo. Repite el pronceso con el resto de cordones, dejando una distancia prudente entre nudo y nudo.

NOTA SOBRE LAS DISTANCIAS ENTRE NUDOS: Dependiendo del tamaño del ave, la distancia entre los nudos de la red debe ser una u otra, para evitar que el animal pueda quedar peligrosamente atascado y se haga daño. 
  • Para agapornis o periquitos una distancia minima prudencial (la que se ha usado en el ejemplo) pueden ser 5 cm.
  • En el caso de ninfas o cotorras medianas, podríamos espaciar los nudos 7 u 8 cm.
  • Para loros grandes unos 12 a 15 cm deberían ser suficientes.


5. Una vez anudados todos los cordones, toma entre tus dedos la mitad derecha del cordón A y la izquierda del cordón B. Aproximadamente a una distancia de 5 cm del CORDÓN BASE haz un nudo que ate ambas mitades. (En este paso debes hacer el nudo respetando la medida que escogiste en primer lugar para los nudos del CORDÓN BASE. Puede ser 5 cm para agapornis, 8 cm para ninfas y 12-15 cm para loros grandes, por ejemplo).


6. Repite el proceso con la mitad derecha del cordón B y la izquierda del cordón C. 


7. Después con la mitad derecha del cordón C y la izquierda del D.


8. Finalmente, anuda también la mitad derecha del cordón D con la izquierda del cordón X. PROCURA que todos los nudos queden a la misma altura aproximadamente.


9. En la siguiente tanda de nudos, anudaremos la mitad suelta que nos queda del cordón A, con la mitad izquierda del cordón B. E iremos repitiendo el proceso de anudar derecha con izquierda hasta llegar al cordón X. La distancia de los nudos con respecto de los nudos anteriores debe ser pareja a la que éstos guardan con el CORDÓN BASE.


10. Repite la primera y segunda tanda de nudos tantas veces como quieras, según la longitud de red que busques. Cuando termines, recuerda hacer un nudo en ambos extremos del CORDÓN BASE. Incluso puedes darle forma de ojal para que sea más fácil de colgar.

11. Si lo prefieres, puedes introducir algunos elementos decorativos en la red, aleatoriamente o siguiendo un patrón. Pueden ser tapones de plástico, cuentas de madera, carretes de hilo gastado, tuercas de metal, cascabeles, etc. El único factor a tener en cuenta cuando vayas a colocar un elemento decorativo es que tendrás que hacerlo siempre antes de hacer el próximo nudo, y quedará de una manera u otra si lo cuelas sólo por una cuerda o por dos.
Vista preliminar de la red de ejemplo.

Este adorno se ha metido sólo por una cuerda.

Este adorno se ha metido por dos cuerdas.


12. ¡Ya está listo para jugar!

Red pequeña hecha con cuerda sisal y cuentas de madera.



NOTA: Si se hace un uso indebido de ellos, todos los juguetes pueden resultar peligrosos para las aves. Recuerda vigilar a tu ave mientras juega y seguir los consejos para garantizar un JUEGO SEGURO.

domingo, 8 de marzo de 2015

Portapremios. 3




Para realizar este juguete, el Gatopornis utilizó:

  • Un tubo de cartón de papel higiénico o papel de cocina.

  • Un cordón de los zapatos, cuerda sisal o algún otro tipo de lazo.

  • Dos tapones de plástico medianos o grandes.



Fabricación:

1. Con ayuda de unas tijeras, agujerea el centro de los dos tapones, de modo que el cordón quepa por el agujero.

2. Practica algunos pequeños cortes a lo largo del tubo de cartón con las tijeras, de modo que el ave pueda romper con más facilidad el cartón. Este paso es opcional.

3. Dobla el cordón por la mitad y haz un nudo en el extremo de las dos puntas.

4. Pon un cacahuete, panizo o alguna otra chuchería de la preferencia de tu ave dentro del tubo de cartón. Luego tapa los extremos del tubo con los tapones de plástico para que la chuchería no se salga.

5. Pasa el cordón por los agujeros de los tapones, y a través del tubo de cartón. Haz un nudo con el sobrante del cordón para que no se mueva el tapón de su sitio. Usa el ojal restante para colgar el juguete valiéndote de una anilla para llaveros, un mosquetón u otro trozo de cuerda.


6. ¡Ya está listo para jugar!



NOTA: Este tutorial está basado en una idea original de nuestro compañero RHP, del foro Psitaciadictos. El tutorial original se encuentra no disponible.

sábado, 7 de marzo de 2015

Cómo fabricar un columpio. 5



Para realizar este juguete, el Gatopornis utilizó:

  •  Un mordedor para perros. Puedes encontrarlo en cualquier bazar por 1€ o menos. Puede tener forma redonda, forma de 8, ser triangular, cuadrado, ovalado, etc...



  • Cuerda sisal o cordones de zapatos. Ambos podrás encontrarlos en los bazares. La cuerda sisal costará ligeramente más cara que los cordones (sobre 2-3€ un rollo de cuerda, contra 0,75€ un par de cordones). Sin embargo, si nuestra intención es fabricar varios juguetes o reponer los que se van rompiendo, la cuerda sisal sale más barata a la larga, pues un único rollo trae sobre 10m de cuerda.

  • Cuentas de madera y/o plástico, cascabeles (opcional).


Fabricación:

1. Corta el arnés de seguridad del mordedor para dejarlo hueco por dentro. (La tela azul que hay en el centro).


2.Verás que probablemente en uno de los lados del columpio, ambos extremos de la cuerda vienen pegados entre sí con silicona. De ninguna manera debemos dejar la silicona a la vista de las aves, así que procede a cubrirla completamente con cinta aislante. Asegúrate de no dejar nada fuera, y que la cinta aislante quede bien pegada.



3. Una vez colocada la cinta aislante, debes taparla también para que el ave no la muerda, pues contiene pegamentos tóxicos. Usa la cuerda sisal o el cordón para zapatos y cubre toda la cinta aislante. Además, puedes usar la cuerda para colgar el columpio.

4. Opcionalmente, puedes añadir cuentas de madera o plástico, o cascabeles para adornar.

 5. ¡El juguete ya está listo para jugar!





 NOTA: Si por el uso se desprende la cuerda sisal o el cordón de zapatos, debe repararse el columpio y ponerle una cuerda nueva.

miércoles, 15 de octubre de 2014

Portapremios. 2


Para realizar este juguete, el Gatopornis utilizó:
  • Una botella de plástico pequeña. Para loros más grandes, puedes usar una botella de mayor tamaño.


  • Cuerda sisal (opcional).

  • Papel (folios, periódicos, cartulinas, etc.).

Fabricación:

1. Limpia bien la botella y deshazte de la etiqueta exterior. Seca la botella.

2. Con ayuda de unas tijeras, practica agujeros de distintos tamaños por toda la botella. En este caso se han usado tres círculos. Puedes hacer otras formas (cuadrados, triángulos, corazones, etc.). Cabe destacar que es importante que los agujeros no estén demasiado juntos entre sí, o la botella perderá consistencia y se romperá fácilmente.

3. Corta el papel en tiras finas, y algunos trozos pequeños de cuerda sisal. Rellena el interior de la botella con esto.

4. Practica un agujero en el tapón de la botella (si es una botella para beber "a chorro" como la de la foto, no es necesario hacer ningún agujero), y usa un trozo de cordón o de cuerda sisal para colgarla de la jaula.

5. ¡Ya está listo para jugar!


Nota: Este es un tutorial basado en una idea original de nuestra amiga Noe, del blog: Loros en Argentina. Si quieres ver su tutorial, clica este enlace:
http://lorosenargentina.blogspot.com.es/2012/07/porta-premio-con-botella-de-gaseosa.html

Artículo 2. Juegos sin contacto



De todos los juegos que podemos experimentar con nuestros loros; es escasa la importancia que se le conceden a aquellos que se desarrollan sin contacto entre el cuidador y el animal.

Según la circunstancia en que nos encontremos -y se encuentre el animal-, los juegos sin contacto pueden ser tan o más beneficiosos en nuestra relación con el loro de lo que pueda serlo un acercamiento físico.
En loros salvajes que han pasado su vida en una tienda o voladera, no demasiado acostumbrados al contacto humano, aquellos que han sido vendidos y acaban de experimentar un cambio de dueño, o si se encuentran en una etapa especialmente irritante. Incluso para aquellos que de carácter son quisquillosos y no gustan de caricias, o en aquellos momentos del día en que el cuidador no tiene tiempo más que para tomar un café. En todos estos casos, la lista de juegos sin contactos que se detalla a continuación, resultará muy efectiva.

No olvidemos que los loros son animales de gran intelecto.
Algunas especies de loros grandes poseen la misma capacidad intelectual que un niño de tres años; lo cual no es nada denostable. Debe tenerse en cuenta que entienden y relacionan conceptos con más acierto de lo que podamos sospechar.
Es por ello que estos juegos les resultan curiosos, divertidos y desafiantes. Lo entienden de este modo, y participan de ellos.

A continuación, se desarrollarán varios juegos que se pueden llevar a cabo con un loro, con diferentes niveles de dificultad, en los que prima un único factor; el juego se produce sin contacto entre el ave y el cuidador.


Juego:Imitación
Explicación: El loro gusta de formar parte en todas aquellas actividades sociales de su bandada; y si el líder humano -o un miembro de su bandada- le propone jugar y divertirse, el loro estará encantado.
Desarrollo del juego: El cuidador se sitúa a una distancia prudencial de la jaula para que el ave pueda verlo bien, ni demasiado cerca ni demasiado lejos. Cuando se asegure de haber captado la atención del loro, lo animará haciendo un gesto que esperará a ser imitado por el animal. Los gestos que realice el cuidador no pueden ser movimientos "humanos", sino que se debe pensar en la fisionomía del animal, y la clase de movimientos que pueden realizar.
Algunos gestos válidos pueden ser asentir o negar con la cabeza, agacharse y levantarse ligeramente y de manera repetida (movimiento de baile del loro), agitar los brazos en el aire como si quisiéramos despegar en vuelo (no moverlos demasiado deprisa, o se puede asustar al animal). Levantar un "ala" o la otra, una pierna, dar una vuelta sobre el propio eje, torcernos hacia un lado, etc.



Juego: El Bailarín
Explicación: Los loros disfrutan enormemente de cualquier tipo de ruido, entre ellos, la música. Se pueden probar diferentes tipos de música para ver las reacciones del animal ante cada una de ellas. Dependiendo del tipo de música, las bases serán más graves, más rítmicas o más suaves, y pueden resultarle más agradables o atractivas.
Desarrollo del juego: Elegir algún tipo de música. Antes de hacerla sonar, el cuidador debe preguntarle al animal si le apetece escuchar música, y explicarle algo sobre la pieza que van a escuchar "Éste que voy a poner es Michael Jackson. Murió bastante joven, pero era considerado el Rey del Pop, y nunca mejor dicho. Ahora verás por qué". Es importante este ritual mientras se elige la música o se está poniendo el CD, ya que un sonido fuerte y repentino, asusta a los loros. Sin embargo, es el tono de voz de su cuidador, calmado o interesado, lo que les hará mostrarse tranquilos ante cualquier sonido que sobrevenga. Entenderán que está todo bajo control, si ven que su líder se muestra sosegado.
Cuando la música esté sonando al volumen deseado, el cuidador se situará a una distancia prudencial de la jaula y animará al animal a bailar moviéndose de un lado a otro, siguiendo el ritmo de la música. Puede reforzarlo positivamente si inicia algún movimiento ligero, en pos de invitarlo a continuar con el baile. En todo momento, el tono de voz y el lenguaje corporal del líder es lo que le indicará al loro si está contento y le gusta cómo él se comporta.
En loros tímidos, o poco acostumbrados, quizá costará al principio. Pero tras varias repeticiones en días alternados, con casi toda probabilidad el animal considerará este rito como un acto social, del que su dueño disfruta, y se animará a participar con él.


Juego: Risoterapia
Explicación: El ruido es siempre bienvenido por los loros, que no dudarán ni tardarán en unirse al jolgorio de una buena fiesta de gritos. En su naturaleza, tienen que comunicarse en enormes distancias selváticas, por lo que acostumbran a que los miembros de su bandada chillen atronadoramente con sus poderosas voces. Todo lo expresan a gritos.
¿Has visto alguna vez un loro feliz? ¿No es lo más escandaloso que escuchaste nunca?
Desarrollo del juego: El cuidador debe empezar el juego dejándose ver, a una buena distancia de la jaula. Llamará la atención del loro y cuando se haya asegurado de captarla con frases amistosas, alzará un poco la voz y dirá "HA".
El cuidador no debe esperar a que el loro lo repita, para alzar más la voz y gritar "HAHA".
Seguramente para aquellas alturas el loro esté muy concentrado en su cuidador, aunque desconcertado si es la primera vez que juegan. Por eso, el cuidador debe animar al animal con frases como: "Vamos, tú también puedes, es divertido", y acto seguido alzar la voz y gritar de nuevo "HAHAHA". Se incentivará al loro a imitar una risa. Cuando el ave comprenda la esencia del juego, y entienda que su cuidador quiere que grite (¡cuando normalmente no es asi!), estará encantado de participar.
Este es un gran ejercicio desestresante para el cuidador y para el loro; libérese de la vergüenza y déjese llevar por una competición para ver quién hace más ruido.
Si el cuidador no se siente cómodo con el juego, probablemente el loro tampoco.



Juego: Psicólogo parlanchín
Explicación: Los loros poseen una capacidad magistral para imitar sonidos, sobretodos aquellos de las especies más grandes. Dada su necesidad de adaptarse a la bandada, el loro se esforzará en aprender los sonidos que le rodean, en especial aquellos que proceden de sus compañeros humanos, o del líder. En el caso de loros pequeños como agapornis o ninfas, es más sencillo que aprendan silbidos o sonidos con la garganta ("el sonido k") que palabras.
Desarrollo del juego: Probablemente, si el cuidador se pasa diez horas al día repitiéndole una frase o una palabra al loro, éste acabará por aprenderla. Pero eso no es un juego, ni es divertido. Por lo que este juego se debe realizar en un momento determinado del día, y no tan a menudo que resulte aburrido.
El cuidador se sitúa cerca de la jaula, de modo que el loro pueda apreciar bien su cara y escucharle bien.
Todo lo que el cuidador tiene que hacer es captar la atención de su loro (asegurándose de que es un buen momento. Por ejemplo, que el animal no pretenda dormir la siesta o esté comiendo, o jugando con cualquier otra cosa). Dedicar quince o veinte minutos al día a hablar con el loro seriamente, de "tú a tú" es muy importante para la relación entre ambos.
Y no importa el contenido de nuestras palabras, sino el tono amoroso de nuestra voz.
Podemos contarle qué tal nos ha ido en el trabajo, que vamos a comprarnos una bicicleta el próximo mes o que tenemos pensado cenar ensalada.
Es probable que si el loro se encuentra en un estado lo suficientemente receptivo, ahuecará las plumas. Si el ave hace esto, es un estupendo momento para enseñarle palabras. Elija una palabra y pronúnciela en tono medio o bajo (usar un tono estridente los altera y los pone eufóricos, pero en este ejercicio se busca la relajación del animal). Espere la reacción del loro con algunos segundos de silencio, y repítala.
Probablemente en la primera sesión no se obtendrán resultados visibles, pero aun más importante que el hecho de aprender palabras, es conseguir conectar con su ave y que ésta lo escuche atentamente.


Juego: Cucu-Trá
Explicación: Poner a prueba el intelecto del loro es siempre bien recibido, pues son criaturas sumamente curiosas, que gustan de aprender e investigar.
Desarrollo del juego: El cuidador se sitúa cerca de la jaula, de modo que el loro pueda verle bien, aproximadamente desde la cintura para arriba. Muy importante que el loro tenga buena visibilidad de la cara del cuidador.
El cuidador captará la atención del loro proponiéndole un juego, con tono animado "Malky, vamos a jugar a un juego nuevo, a ver si sabes de qué se trata".
Acto seguido, se cubrirá muy despacio la cara con una tela (un trapo, una camiseta, una toalla, cualquier cosa) y gritará CUCU... TRÁ!
Cuando el cuidador diga TRÁ, debe descubrirse la cara, y repetir este proceso varias veces, espaciando cada vez más el tiempo entre el "Cucu" y el "Trá".
Llegará un momento en que el cuidador dirá Trá y esperará a que el loro lo repita para descubrirse la cara, y no antes. De este modo, con las sesiones iremos acomodando al loro a decir TRÁ.
Cuando el cuidador diga CUCU, el loro deberá responder TRÁ, y sólo entonces el cuidador se destapará la cara, sonriente y felicitándole por el trabajo.


Juego: El escondite
Explicación: En este juego se trata de poner a prueba el oído, la orientación y el lazo afectivo del loro con respecto de su dueño, haciendo uso del clásico juego del "escondite".
Desarrollo del juego: El juego se produce fuera de la jaula. Una vez el cuidador haya sacado al loro o lo haya dejado libre en una habitación -siempre hablándole con voz serena y optimista-, se retirará a cualquier otra parte de la casa -la cocina, un dormitorio, la sala de estar, etc. Atención: es muy importante haber cerrado previamente todas las ventanas de la casa, sin excepción, para evitar que el ave pueda escaparse.
Desde la sala en la que se encuentre el cuidador, va a llamar con un silbido o por su nombre a su loro. Al principio, el loro le responderá, pero tras varios intentos -o sesiones- el animal lo buscará por toda la casa, guiándose de su oído, hasta encontrarlo.
En ese momento en que el loro le encuentre, el cuidador debe reforzarlo positivamente -con una chuchería, una caricia o con palabras bonitas-, y dejarlo en esta nueva habitación, para empezar el juego otra vez.

Desde La Madriguera del Gatopornis os animamos a probar estos juegos con vuestros compañeros alados y a contarnos los resultados en los comentarios.
¿Tenéis algún otro juego sin contacto que os guste practicar con vuestro loro?
¡Compártelo con nosotros!

[Este artículo puede ser ampliado con nuevos juegos en cualquier momento].




martes, 30 de septiembre de 2014

Artículo 1: La importancia del juego en los loros



La importancia del juego.

En su estado salvaje, el loro vive en una bandada de gran multitud de miembros, enriquecido por el contacto social constante, y el 90% de su tiempo y energía diarios, son invertidos en la búsqueda de alimento con el que subsistir.
En el hábitat doméstico, solventado por los humanos el problema de la búsqueda de alimento, el loro dispone de una gran reserva de energía que, de no ser apropiadamente encauzada, se puede convertir en fuente de frustración, acabando por generar estrés. A su vez, el estrés puede derivar en problemas de salud como el picaje, falta de autoestima, depresión, etc.

El juego y el entrenamiento son las mejores formas de reconducir positivamente la energía de un loro doméstico, de manera que se sienta pleno, y feliz.


Los tipos de juego.

Los loros son animales de gran intelecto, que disfrutan enormemente de los juegos que ponen a prueba sus capacidades. 

A groso modo, se pueden dividir los juegos que disfrutan las psitácidas en dos grupos:
-Juegos orientados al desarrollo psíquico o intelectual.
-Juegos orientados al desarrollo físico o motor.


  • Juegos orientados al desarrollo psíquico o intelectual.
    Aquellos juegos o entrenamientos con los cuales estamos favoreciendo el enriquecimiento intelectual, psíquico o incluso afectivo del animal. Aprender palabras, resolver puzzles, encontrar premios ocultos, etc.
  • Juegos orientados al desarrollo físico o motor.
    Estos juegos promueven el desarrollo de cierta capacidad física o motriz. Escalada, vuelo, romper cosas, bailar, etc.

Un loro necesita de ambos tipos de juego para desarrollarse plenamente feliz. No es suficiente con incentivar las capacidades intelectuales del loro si, por ejemplo, nunca sale de la jaula o no dispone de espacios para ejercitar su musculatura.
Igualmente; de poco nos servirá un aviario donde el loro pueda volar, pero que no disponga de ningún tipo de atención por nuestra parte.


El juego como  puente para relacionarnos con nuestro loro. 

El loro necesita del juego tanto como su dueño.
El juego es un modo rápido, sencillo y eficaz de comunicación con nuestro ave. 
Las aves aprenden a interpretar el lenguaje no verbal de los humanos, antes que las señales verbales, por lo que compartir juego y/o entrenamiento con nuestro loro será la forma más directa para dejarnos conocer, intimar con nuestro amigo.
A través del juego, el loro no sólo va a sentirse estimulado, sino querido, integrado en la bandada, y preparado para estrechar vínculos con su cuidador. 
De la experiencia de juego compartido nace la confianza del ave en su dueño, y viceversa. Nos permitirá conocer a nuestro loro; saber qué cosas le intrigan o le asustan, le gustan o le causan rechazo.

Un loro jamás desarollará un vínculo afectivo hacia una persona con la que no comparta juegos de ningún tipo.


La hora adecuada del juego

Acerca de cuántas horas al día es necesario sacar a un loro a jugar; o cuándo están más dispuestos los animales para ello, hay muchas y muy variadas opiniones.
En general, es preferible que cada cuidador conozca a su ave lo suficiente, y juntos acomoden un plan de juego que dependerá sobretodo del horario de trabajo y los quehaceres del cuidador. Hay aves que se acostumbran a pasar muchas horas fuera, y hay otras que debido a su rutina, si un día se sacan más de media hora se cansan.

Es comúnmente extendida la idea de que durante el día, los loros están más preparados para realizar juegos o actividades de carácter físico (si bien esto no quiere decir que no se pueda jugar a otros juegos no físicos), mientras que por la noche, aprende con más facilidad. Es el mejor momento del día para enseñarle palabras, silbidos, o gestos que no requieran demasiado esfuerzo.

Sería oportuno e interesante, que el dueño del ave sepa encontrar equilibrio entre ambos tipos de juego y pueda sacar partido a las capacidades de su loro.

Sin duda, el loro hará lo propio con su dueño.


El Gatopornis

sábado, 27 de septiembre de 2014

Fabricar una escalera. 2



Para fabricar este juguete, el Gatopornis utilizó:

  • Una percha de plástico redonda y hueca. Las traen algunas jaulas, o puedes adquirirla en las tiendas para animales o bazares por menos de 1€.

  • Un par de cordones de algodón de zapatos. Puedes reciclar unos viejos, o adquirirlos en un bazar por menos de 1€.

  • Algunas cuentas de madera o plástico (opcionales).

Fabricación:

1.  Corta el tubo en tres o cuatro partes iguales, dependiendo de lo larga que quieras que sea tu escalera.


2. Anuda dos de los extremos del cordón, dejando los otros dos libres.

3. Toma uno de los extremos sueltos y mételo por el peldaño de la escalera que estará abajo del todo, y procura que el nudo quede más o menos en la mitad del tubo. Dispón el resto de los tubos formando la escalera sobre la mesa, y entre tubo y tubo, coloca una pequeña bolita de madera o plástico. Este orden facilitará la fabricación del juguete.

4. Elige uno de los extremos de la cuerda para empezar a trenzar. Se debe seguir el siguiente orden: Bolita + Nudo + Tubo. Esta serie se repetirá hasta el final de la escalera.

5. El cordón se debe ir ensartando por los tubos siguiendo un orden en zig zag, como muestra la foto. No olvidar respetar la serie Bolita + Nudo + Tubo. Después, repetir el proceso en orden inverso con el otro cordón.

Consejo: procura que los nudos guarden una distancia similar para evitar que la escalera se tuerza.

6. Colgar el juguete con ayuda de una anilla para llavero, mosquetón, o un cordón.

7. ¡Ya está listo para jugar!